Ya no estamos juntos, se concretó la separación que esperábamos, aún no hay respuestas pero el momento del adiós llegó; era necesario.
Pasará buen tiempo para volver a saber de tí, ya no formas parte de mi presente ahora estás en mi pasado. Te deseo la mejor de las suertes y espero encontrar a quien de verdad pueda amarme...
Recuerdo aquel día en aquella ciudad donde íbamos de vacaciones, esta vez no estábamos juntos, Maritza y su esposo salieron al super y yo preferí quedarme a ver televisión, el timbre sonó y al abrir la puerta eras tú quien sorprendida al verme sonrió, llegaste acompañada de un grupo de amigas del trabajo, me saludaste con un beso en la mejilla, entraste y dijiste: hola cómo estás? qué haces aquí? no pensé que...? fueron muchas preguntas a la vez, al mismo tiempo yo sonreí y pregunte sobre tu llegada a la ciudad no hubo necesidad de escuchar tu respuesta, una de tus amigas dijo "vinimos a solventar un problema de los "Yucpas" con el ministerio", fuí amable y pedí que se pusieran cómodas, tu amiga hablaba de mas y decía "vinimos a bañarnos tenemos que regresar pronto de lo contrario nos dejará el autobús"...
Esperaste que todas entraran a los baños de aquella inmensa casa para acercarte a mi habitación, se puede? dijiste, yo buscaba en mi maleta una toalla para ti, estaba nervioso porque llevaba mucho sin verte y me moría de ganas de besarte, pasa respondí, cómo estás? preguntaste, te entregue la toalla y te miré... estoy bien, extrañándote pero bien, y tú cómo estás? qué tal tu viaje? (...) bien, estoy cansada, debo bañarme no tenemos mucho tiempo para regresar, me besaste en los labios... mi corazón se aceleró, el tiempo se detuvo, acariciaste mi brazo y te fuiste...
De saber que ese era el último beso y el último abrazo no te hubiese soltado, al diablo con el autobús, el tiempo paso rápido cuando me di cuenta ya estábamos despidiéndonos en la puerta, gracias por todo, eres muy amable dijo tu amiga, chao, que tengan feliz viaje respondí, vi como se alejaban y perdían de mi vista, serré la puerta, no pude evitar sentir algo de melancolía y nostalgia por no estar contigo en casa de nuestros amigos como antes.
Ya dejaba de sentir aquello cuando recibí un mensaje de texto... "ya estamos saliendo, me encanto poder verte", seguí viendo televisión.
Nunca imaginamos cuando se acerca el adiós, posiblemente jamás estamos preparados aún cuando se avecina, creo que la mejor manera de seguir es no pensar en lo que pudo ser ni en las soluciones que hubiesen salvado la relación, hay un momento para cada cosa y es obvio que el nuestro ya paso... cuando pienses en mi no recuerdes lo malo yo haré lo mismo.
No importa el adiós solo el futuro del los dos...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario